Poemas para niños cortos, lindos para leer con ellos

poemas para niños cortos

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Poemas para niños cortos: Los poemas fomentan la creatividad y las habilidades de lectura de los niños.

A los niños generalmente les gustan las canciones infantiles, que son divertidas porque son divertidas y una fantasía inspiradora. si no fuera suficiente, también emocionalmente, ya que los niños que leen aprendieron a reconocer sus y sentimientos con mayor rapidez, y también se volvió más paciente y el pensamiento abstracto más rápido. un vocabulario más amplio.

Lo mejor es que se trata de una actividad muy sencilla que se puede realizar en cualquier momento del día incluso antes de acostarse para ayudarles a conciliar el sueño.

Poemas para niños cortos

La poesía es una buena herramienta para mejorar la concentración y la memoria de los niños. Para los niños pequeños, puede comenzar con poemas muy cortos e interesantes, que atraigan su atención de manera muy efectiva. te puede interesar https://recetariodesalud.com/bruxismo-en-los-ninos/

Te proporcionamos poemas de animales para niños.

Por supuesto, puede utilizarlos para animar a sus hijos a amar la literatura. Son opciones ideales para todos los niños amantes de los animales. Poemas para niños cortos

Poemas cortos que les encantarán a los niños. Poemas para niños cortos

  1. Ratón, Lope de Vega

Juntarse los ratones
para librarse del gato;


y luego de largo rato
de disputas y opiniones,
dijeron que acertarían
en ponerle un cascabel,
que andando el gato con él,
librarse mejor podrían.

Salió un ratón barbicano,
colilargo, hociquirromo
y encrespando el grueso lomo,
dijo al senado romano,
después de hablar culto un rato:


¿Quién de todos ha de ser
el que se atreva a poner
ese cascabel al gato? Poemas para niños cortos

2. Agua, ¿a dónde vas? Autor: Federico García Lorca. Poemas para niños cortos

Agua, ¿dónde vas?
Riendo voy por el río
a las orillas del mar.

Mar, ¿adónde vas?
Río arriba voy buscando
fuente donde descansar.

Chopo, y tú ¿qué harás?
No quiero decirte nada.
Yo…, ¡temblar!

¿Qué deseo, qué no deseo,
por el río y por la mar?
Cuatro pájaros sin rumbo
en el alto chopo están.

Poemas para niños cortos

3. Mariposas en el cielo, Federico García Lorca. Poemas para niños cortos

Mariposa del aire,
¡Qué hermosa eres!
Mariposa del aire
dorada y verde.

Luz de candil,
Mariposa del aire,
¡quédate ahí, ahí, ahí!
No te quieres parar,
pararte no quieres.

Mariposa del aire
dorada y verde.
Luz de candil,
Mariposa del aire,
¡quédate ahí, ahí, ahí!
¡quédate ahí!
Mariposa, ¿estás ahí?

4. La canción de cuna del elefante, Adriano del Valle (Adriano del Valle)

El elefante lloraba
porque no quería dormir…


Duerme elefantito mío,
que la luna te va a oír…

Papá elefante está cerca,
se oye en el Manglar su mugir;
Duerme elefantito mío,
que la luna te va a oír..

El elefante lloraba
y alzaba su trompa al viento…
parecía que en la luna
se limpiaba la nariz.

5. Lagarto esta llorando

El lagarto está llorando.
La lagarta está llorando.

El lagarto y la lagarta
con delantalitos blancos.

Han perdido sin querer
su anillo de desposados. ¡Ay, su anillito de plomo!
¡Ay, su anillito plomado!

Un cielo grande y sin gente
monta en su globo a los pájaros.

El sol, capitán redondo
lleva un chaleco de raso.

¡Miradlos qué viejos son!
¡Qué viejos son los lagartos!

¡Ay, cómo lloran y lloran!
¡Ay, ay, cómo están llorando!

6. Pegaso, Pegaso lindo, autor: Antonio Machado (Antonio Machado)

Pegasos, lindos pegasos,
caballitos de madera.

Yo conocí siendo niño,
la alegría de dar vueltas
sobre un corcel colorado,
en una noche de fiesta.

En el aire polvoriento
chispeaban las candelas,
y la noche azul ardía
toda sembrada de estrellas.

¡Alegrías infantiles
que cuestan una moneda
de cobre, lindos pegasos,
caballitos de madera!

7. “El invierno está aquí” de Marisol Perales

El señor invierno
se viste de blanco,
se pone el abrigo
porque está temblando.

Se va a la montaña,
se mete en el río,
y el parque y la calle
se llenan de frío.

Se encuentra a la lluvia
llorando, llorando,
y también al viento
que viene soplando.

¡Ven amigo sol!
Grita en el camino,
pero el sol no viene
porque se ha dormido.

8. La vaca estudiante, María Elena Walsh (María Elena Walsh)

Había una vez una vaca
en la Quebrada de Humahuaca.


Como era muy anciana,
muy vieja, estaba sorda de una oreja.

Y a pesar de que ya era abuela
un día quiso ir a la escuela.
Se puso unos zapatos rojos,
guantes de tul y un par de anteojos.

La vio la maestra asustada
y dijo: – Estas equivocada.
Y la vaca le respondió:
¿Por qué no puedo estudiar yo?

La vaca, vestida de blanco,
se acomodó en el primer banco.
Los chicos tirábamos tiza
y nos moríamos de risa.
La gente se fue muy curiosa
a ver a la vaca estudiosa.
La gente llegaba en camiones,
en bicicletas y en aviones.

Y como la charla aumentaba
en la escuela nadie estudiaba.
La vaca, de pie en un rincón,
rumiaba sola la lección.

Un día toditos los chicos
se convirtieron en borricos.
Y en ese lugar de Humahuaca
la única sabia fue la vaca. Poemas para niños cortos

9. Ola tras ola, Antonio García Teijeiro

De ola en ola,
de rama en rama,
el viento silba
cada mañana.

De sol a sol,
de luna a luna,
la madre mece,
mece la cuna.

Esté en la playa
o esté en el puerto,
la barca mía
la lleva el viento.

10. Gaviotas, Julian Alonso (Julián Alonso)

Mira las gaviotas
Volando en el puerto
Con sus alas blancas
Abiertas al viento.

Parecen cometas
Parecen pañuelos
Son sábanas blancas
que van por el cielo.

Poemas para niños cortos

11. Abuelita, Autor: Thomas Allende

Quién subiera tan alto
como la luna
para ver las estrellas
una por una,


y elegir entre todas
la más bonita
para alumbrar el cuarto
de la abuelita.

12. Barco de papel, Amado Nervo

Con la mitad de un periódico
hice un barco de papel,
en la fuente de mi casa
le hice navegar muy bien.

Mi hermana con su abanico
sopla, y sopla sobre él.
¡Buen viaje, muy buen viaje,
barquichuelo de papel!

13. Pobre burro, Gloria Fuertes. Poemas para niños cortos

El burro nunca dejará de ser burro.
Porque el burro nunca va a la escuela.


El burro nunca llegará a ser caballo.
El burro nunca ganará carreras.

¿Qué culpa tiene el burro de ser burro?
En el pueblo del burro no hay escuela.
El burro se pasa la vida trabajando,
tirando de un carro,
sin pena ni gloria,
y los fines de semana
atado a la noria.

El burro no sabe leer,
pero tiene memoria.


El burro llega el último a la meta,
¡pero le cantan los poetas!

El burro duerme en cabaña de lona.
No llamar burro al burro,
llamarle “ayudante del hombre”
o llamarle persona.

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